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EL AIKIDO EN LOS NIÑOS CON PROBLEMAS DE RETARDO
El aikido es un arte marcial de amor y
paz. Por ello, favorece el desarrollo de la psicomotricidad en los niños que tienen
problemas de retardo, mediante los ejercicios físicos, rodamientos y juegos que se
convierten, con el tiempo, en un método de defensa personal. Sin embargo, en el aikido,
no se usa la fuerza y los niños pueden practicar sin dañarse ni dañar a los demás.
El aikido desarrolla la concentración, mejora el estado físico y mental. Es el camino de
la armonía y del amor y permite, al niño con problemas de retardo, sentirse seguro y
crecer interiormente.
En las clases de aikido se practican ejercicios de coordinación motora que activan el
sistema circulatorio, respiratorio y digestivo y liberan las energías potenciales de la
mente y del cuerpo. Las técnicas deben ser realizadas con lentitud, suavidad y armonía,
coordinando los movimientos del cuerpo con la respiración. Ello permite el buen
desarrollo espiritual, mental y físico y genera, en el niño, un estado de tranquilidad
interior.
Los diferentes ejercicios que se desarrollan en una clase de niños con problemas de
retardo actúan sobre toda la naturaleza humana; activando las siete glándulas endocrinas
del cuerpo y fortaleciendo el sistema inmunológico proporcionan vitalidad y energía. Del
mismo modo, la práctica del aikido produce los siguientes beneficios:
En el orden físico:
- Favorece la irrigación cerebral.
- Aumenta la flexibilidad de la columna vertebral y ayuda a
corregir sus deformaciones.
- Ayuda al buen funcionamiento de los órganos digestivos.
- Regula los jugos gástricos.
- Favorece el tono muscular, los brazos y las piernas.
- Favorece la circulación sanguínea evitando trastornos
cardiacos.
En el orden psicológico:
- Libera las energías de orden intelectual y emocional.
- Desarrolla la fuerza de voluntad.
- Equilibra las emociones evitando la depresión crónica.
- Actúa sobre la energía física.
- Reduce la ansiedad e irritabilidad.
- Libera las tensiones mentales y físicas.
- Aumenta la coordinación y ayuda a la concentración.
No olvidemos que el desarrollo de este programa para
niños con problemas de retardo se basa en la enseñanza espiritual de amor y de paz que
aspira alcanzar la armonía con Dios y la naturaleza.
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