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Me llamo Marines
Aranda Yuli, comencé a estudiar AIKIDO en el año 1995, con la sensei
consuelo taboada que me enseño mis primeras técnicas que al principio
me parecieron difíciles pero con el tiempo y la practica las logré
realizar, la primera que me enseñaron fue SEMPO y luego logré llegar a
cinturón amarillo y con el tiempo y mi gran esfuerzo pude llegar a
cinturón verde en el cual me encuentro en este momento y estoy
practicando para pasar a cinturón azul y gracias al aikido me fui
dando cuenta que yo he logrado desenvolverme por mi misma y después de
todos mis logros y esfuerzos me llevarán a cinturón negro. |
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Somos los padres de Marines y Verónica, fue en el año 1995 que
conocimos a sensei Consuelo en realidad, no encontrábamos una
actividad física que fuera compatible con la naturaleza de la
discapacidad de nuestras hijas, ella nos explicó lo que era el Aikido
y lo que este arte marcial podría obrar en el carácter y la
personalidad de Marines y Verónica; para ellas fue un reto, el
principio no fue fácil por el carácter de cada una de ellas y el temor
que tenían de no poder integrarse al grupo y no poder realizar las
técnicas, pero el trabajo tesonero de sensei consuelo y el esfuerzo de
ellas superaron estos momentos logrando salir adelante. Somos testigos
de que cada día de practica y con el transcurso de los años la
superación en muchos aspectos de su quehacer diario se hacen
evidentes. Este arte marcial ha sido favorable para nuestras hijas
sorprendiéndonos cada día con una novedad, le damos gracias a Dios,
porque sabemos que ellas aquí tienen una misión que cumplir y que
sensei Consuelo es la guía de nuestras hijas para el logro de sus
objetivos.
Inés y Juan
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